Después de comprender la verdad de distinguir entre el verdadero Cristo y los falsos cristos, ya no subo la guardia ciegamente

Por Xiangwang, Malasia

Desde pequeña he seguido a mi madre —una diaconisa de la Iglesia y maestra de escuela dominical— en la creencia en el Señor. Asistía con frecuencia a las reuniones y leía la Biblia con ella y, conforme fui creciendo, pasé del grupo de los niños al de los adolescentes.

El pastor responsable de impartir sermones al grupo de adolescentes era doctor en teología. A menudo nos decía que ser pastor no era fácil y que, sin la inspiración del Espíritu Santo, era muy difícil perseverar en la obra de pastoreo. Por tal motivo lo idolatrábamos y creíamos que era alguien en quien Dios se deleitaba y que recibía la inspiración del Espíritu Santo. Cuando nos predicaba, frecuentemente echaba mano de dos versículos de la Biblia: “Entonces, si alguno os dice: ‘Mirad, aquí está el Cristo’, o: ‘Mirad, allí está’, no le creáis. Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán señales y prodigios a fin de extraviar, de ser posible, a los escogidos” (Marcos 13:21-22). Nos decía que habría muchos falsos cristos que aparecerían en los últimos días y nos exhortaba a que siempre tuviéramos cuidado y a que no simplemente fuéramos y escucháramos otros sermones ocasionalmente. Especialmente a quienes todavía no contábamos con bases sólidas en lo referente a la Biblia y a aquellos cuya estatura era muy pequeña, nos decía que era mejor que no escucháramos, leyéramos ni estudiáramos ningún sermón que predicara alguna persona de otra denominación, con el fin de evitar que fuéramos engañados.

Además de esto, el pastor a menudo mencionaba a ciertas iglesias que, definitivamente, teníamos que evitar a toda costa, incluyendo el Relámpago Oriental, y nos hablaba sobre una parte de la publicidad negativa que circulaba sobre él. Cuando los miembros de mi grupo escucharon esto, todos dijeron que evitarían esa Iglesia. El pastor con frecuencia nos predicaba que, siempre que leyéramos frecuentemente la Biblia, asistiéramos regularmente a las reuniones y lleváramos a cabo con regularidad nuestras devociones espirituales, nos confesáramos y nos arrepintiéramos de nuestros pecados ante el Señor todos los días y mantuviéramos una vigilancia paciente en todo momento, entonces, cuando el Señor viniera seríamos arrebatados al reino de los cielos. Yo creía firmemente en lo que él decía, no me atrevía a escuchar ocasionalmente los sermones que predicaban en otras iglesias y actuaba totalmente acorde con las instrucciones del pastor. Así pues, sentía que ya me había asegurado un lugar entre quienes esperan el regreso del Señor.

Un día de agosto de 2017, el hermano Hu de nuestra iglesia vino repentinamente a visitarme a la escuela y me dijo en un tono muy serio: “Tengo algo muy importante que decirte. Al parecer, tu madre y tu hermana ahora creen en el Relámpago Oriental”. Quedé estupefacta cuando escuché esta noticia y pensé para mis adentros: “¿Acaso el pastor no nos exhorta siempre a que no tengamos nada que ver con el Relámpago Oriental? ¿Cómo es que mi madre comenzó a creer en él?” Entonces, el hermano Hu me habló sobre parte de la publicidad negativa que rodeaba al Relámpago Oriental, y cuanto más escuchaba, más miedo y pánico sentía. No podía dejar de pensar: “¿Qué puedo hacer? ¿Qué puedo hacer?”. Justo en ese momento, el hermano Hu dijo: “Apresúrate a llegar a casa y pregunta a tu madre si en verdad ha comenzado a creer en el Relámpago Oriental. Sin embargo, cuando se lo preguntes, finge que no sabes nada. Primero escucha lo que ella tenga que decirte y luego entrégame una grabación de tu conversación”. Como tenía miedo de que mi madre se hubiera desviado del camino, accedí.

Por supuesto, tan pronto como regresé a casa mi madre me dijo que el Señor Jesús había regresado como Dios Todopoderoso y que, en los últimos días, Dios Todopoderoso estaba dando muchos mensajes y llevando a cabo la obra del juicio, comenzando por la casa de Dios, para purificar y cambiar al hombre y para salvarlo completamente de las garras del pecado. Continuó y dijo que esta era la última etapa de la obra de Dios para salvar a la humanidad y que, si nos la perdíamos, no tendríamos otra oportunidad de ser salvas. Dijo que esperaba que yo también me apresurara a estudiar la obra de Dios de los últimos días y que asistiera a una reunión de la Iglesia de Dios Todopoderoso. Cuando dijo esto, de inmediato pensé en la publicidad negativa relacionada con el Relámpago Oriental de la cual me había hablado el hermano Hu y sentí una fuerte aversión hacia lo que mi madre decía. Sin embargo, para poder grabar en secreto nuestra conversación, contuve mis sentimientos y seguí escuchándola.

Al día siguiente, mi madre me pidió que me conectara a internet para una reunión con las personas de la Iglesia de Dios Todopoderoso, pero de inmediato la paré en seco y le dije: “Mamá, no voy a asistir a sus reuniones y tú tampoco deberías asistir ya a ellas. Parece que te estás apoyando cada vez más en ellos”. Mi madre respondió amablemente: “Desde que he asistido a las reuniones y he conversado con los hermanos y hermanas de la Iglesia de Dios Todopoderoso, he obtenido nuevo conocimiento y entendimiento de las palabras de Dios que se encuentran en la Biblia, y me siento segura en mi corazón de que sus enseñanzas están llenas de luz y surgen del esclarecimiento del Espíritu Santo. Es más, las palabras de Dios Todopoderoso han resuelto gran parte de mi confusión y ahora tengo la absoluta certeza de que la Iglesia de Dios Todopoderoso definitivamente tiene la obra del Espíritu Santo y que las palabras expresadas por Dios Todopoderoso son la verdad…”. Para ese momento, mi mente estaba llena de nociones sobre el Relámpago Oriental y simplemente no podía aceptar nada que mi madre dijera. Posteriormente me conecté a internet y le mostré a mi madre parte de la publicidad negativa que rodeaba al Relámpago Oriental, de la cual el hermano Hu me había hablado, y le dije: “¿Lo ves, mamá? Todo está claramente expuesto aquí en internet y nuestro pastor nos dice a menudo que tampoco investiguemos sobre el Relámpago Oriental. Por favor, dime que no tendrás nada que ver con ellos de ahora en adelante”.

Mi madre no vio la publicidad negativa, sino que siguió hablando conmigo pacientemente y me dijo: “Hija querida, el Gobierno comunista chino es una organización atea que desprecia la aparición y la obra de Dios y a cualquiera que tenga una creencia religiosa. En China, el cristianismo y el catolicismo son condenados por el Gobierno del PCCh como sectas y la Biblia es condenada como un libro sectario; se han quemado o destruido un número incontable de copias y ahora incluso está prohibido que se venda en China. Muchos cristianos y católicos han sido arrestados, perseguidos y encarcelados por el Gobierno del PCCh, y algunos incluso han sido lisiados o asesinados. Los grupos internacionales de derechos humanos y las naciones occidentales han denunciado vehementemente al Gobierno comunista chino muchas veces. ¿Realmente puedes creer las palabras de semejante régimen satánico que se opone a Dios? ¿Acaso está calificado para evaluar y condenar la aparición y la obra de Dios? Y ¿por qué los pastores y ancianos no nos permiten estudiar la obra de Dios de los últimos días? ¿Sus acciones se ajustan a las enseñanzas del Señor? El Señor Jesús nos dijo: ‘Bienaventurados los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos’ (Mateo 5:3). A partir de las palabras del Señor, podemos ver que Él quiere que seamos seguidores con una mente abierta que investigan activamente cuando escuchan que alguien da testimonio de Su regreso, pues solo entonces podemos dar la bienvenida al regreso del Señor. Querida hija, como creyentes en el Señor, ¿por qué escuchamos las opiniones de otras personas, pero no hacemos caso a las palabras del Señor? Si creemos lo que el pastor dice y la publicidad negativa que lanza ese régimen satánico y nos volvemos pasivas y cautelosas cuando escuchamos que alguien da testimonio del regreso del Señor, ¿acaso eso concuerda con la voluntad del Señor? Al hacerlo, ¿no estamos yendo contra las palabras del Señor? Los creyentes judíos que vivían en la época de Jesús no buscaban ni estudiaban las palabras y la obra del Señor, sino que, ciegamente, creían los rumores que fabricaban los fariseos sobre el Señor, y, así, se resistieron al Señor Jesús y lo condenaron y finalmente lo crucificaron y fueron castigados por Dios. Debemos aprender la lección del fracaso de los judíos y evitar perder la oportunidad que tenemos de dar la bienvenida al Señor. Está profetizado muchas veces en el Apocalipsis: ‘El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias’ (Apocalipsis 2, 3). A partir de este versículo podemos ver que, cuando el Señor regrese, Él también hablará y, si deseamos acoger Su regreso, debemos aprender a escuchar la voz de Dios. Solo si lees y estudias las palabras de Dios Todopoderoso sabrás si son o no la voz de Dios”. Habiendo dicho esto, mi madre tomó un libro titulado Declaraciones de Cristo de los últimos días y me lo entregó.

Miré el libro que tenía en sus manos, pero no lo tomé. Como todavía no podía aceptar lo que ella decía, simplemente expresé: “No quiero leerlo” y, luego, me di la vuelta y me fui a mi habitación.

Sentada frente a mi escritorio, recobré la calma y reflexioné sobre lo que mi madre acababa de decir. Pensé para mis adentros: “De hecho, lo que mi madre dijo no estaba equivocado. El Relámpago Oriental da testimonio de que el Señor ha regresado; sin embargo, yo he creído ciegamente en lo que el pastor dice y he creído en la publicidad negativa sobre el Relámpago Oriental que ha lanzado el Gobierno comunista chino sin siquiera haber leído las palabras expresadas por Dios Todopoderoso. Supongo que fue una decisión bastante arbitraria de mi parte. Si Dios Todopoderoso verdaderamente es el Señor Jesús que ha regresado y yo me niego a aceptarlo, entonces perderé la oportunidad de darle la bienvenida al Señor. Sin embargo, el pastor siempre nos predica que los falsos cristos aparecerán en los últimos días y si resulta que yo me desvío del camino, ¿acaso mi creencia en el Señor no habrá sido en vano?” Mi corazón se tambaleaba y yo simplemente no sabía a quién creerle, así que invoqué al Señor: “¡Oh, Señor! Siempre he anhelado Tu regreso, pero ahora tengo miedo de ser engañada por los falsos cristos que aparecen en los últimos días. ¡Oh, Señor! Las personas del Relámpago Oriental están ahora testificando que has regresado, así pues, si verdaderamente has regresado como Dios Todopoderoso, entonces te pido que me esclarezcas y me guíes, y me permitas reconocer Tu voz”.

Al día siguiente, mi mamá volvió a animarme a asistir a una de sus reuniones. Después de dudarlo un poco, decidí conectarme a internet y escuchar lo que tenían que decir. Cuando acababa de empezar la reunión, me sentía muy inquieta y realmente no escuché lo que los hermanos y hermanas estaban enseñando. Posteriormente, el hermano Zhang impartió enseñanza acerca de aspectos de la verdad como el plan de gestión de Dios para salvar a la humanidad, el misterio de las tres etapas de la obra de Dios, así como sobre la obra del juicio que Dios lleva a cabo en los últimos días; mi corazón se sintió atraído y cuanto mas escuchaba, más innovador y nuevo parecía todo. Aunque previamente había asistido a clases de estudio bíblico, los predicadores solo habían hablado sobre la naturaleza milagrosa de la obra de Dios al mencionar los milagros que Él llevaba a cabo o hablaban también sobre cómo los santos del pasado habían obedecido a Dios para llevar a cabo Sus comisiones, etcétera. Jamás mencionaron nada sobre el plan de gestión de Dios para salvar a la humanidad. La enseñanza del hermano Zhang me permitió obtener cierto entendimiento en relación con la obra de Dios de gestionar a la humanidad; todo esto eran cosas que jamás había comprendido a pesar de haber leído la Biblia durante muchos años. Para cuando terminó la reunión, había cambiado de opinión. Decidí que primero investigaría la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días y que borraría la grabación que había hecho de mi conversación con mi madre.

Al tercer día, durante nuestra reunión, discutimos la diferencia entre las vírgenes prudentes y las vírgenes insensatas. El hermano Zhang dijo: “Las vírgenes prudentes lo son porque anhelan la aparición de Dios y saben escuchar la voz de Dios. Son inteligentes, poseen calibre y son personas que aman y buscan la verdad. En consecuencia, cuando escuchan la noticia de que el Señor ha venido, buscan e investigan activamente: las personas que son así no pueden ser engañadas por los falsos cristos. Las vírgenes insensatas no aman la verdad, no prestan atención a escuchar la voz de Dios y tampoco saben cómo hacerlo; están confundidas y no tienen discernimiento y, en lo que se refiere a la venida del Señor, solo pueden aferrarse a sus propias nociones e imaginaciones para resistirse a la obra de Dios y condenarla. Por ejemplo, en su fe en Dios, algunos hermanos y hermanas no le dan importancia a escuchar las palabras del Señor. Por el contrario, creen lo que dicen los pastores y ancianos. Lo que sea que digan los pastores y ancianos, eso es en lo que creen y, aunque crean en el Señor de palabra, en realidad siguen y obedecen a los pastores y ancianos. Luego están algunos hermanos y hermanas que se enfocan únicamente en protegerse ciegamente contra los falsos cristos y no buscan ni investigan aún cuando escuchan que alguien difunde la noticia del regreso del Señor: ¿no es esto parecido a dejar de comer por miedo a atragantarte? ¿Acaso este tipo de personas son capaces de acoger el regreso del Señor?”.

Las palabras del hermano Zhang me permitieron comprender de repente y pensé: “¡Es cierto! Desde hace mucho tiempo he creído en lo que mi pastor predica y no he estudiado la obra de Dios de los últimos días. Si verdaderamente Dios Todopoderoso es el Señor Jesús que ha regresado, entonces ¿no he sido expuesta como una virgen insensata? El Señor Jesús dijo: ‘Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá’ (Mateo 7:7). Siempre he esperado darle la bienvenida al Señor y ahora la Iglesia de Dios Todopoderoso está testificando que el Señor ha regresado. Debo ser una virgen prudente y buscar e investigar activamente la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días, pues solo eso es acorde con la voluntad de Dios”. Así pues, decidí seguir estudiando la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días.
Al día siguiente, en una reunión, pregunté: “Hermano, tú enseñaste ayer que la clave para ser una virgen prudente consiste en enfocarse en escuchar la voz de Dios. Siento que ahora tengo una senda que seguir para investigar la obra de Dios de los últimos días, pero mi pastor a menudo dice en sus sermones que los falsos cristos aparecerán en los últimos días para engañar a las personas; así pues, ¿cómo debemos distinguir entre el verdadero Cristo y los falsos cristos? No entiendo este aspecto de la verdad, así que me preguntaba si podrías compartir tu enseñanza conmigo”.

El hermano Zhang dijo: “La pregunta que acabas de hacer es crucial y se relaciona directamente con el hecho de si podemos o no acoger el regreso del Señor. Siempre que podamos comprender la verdad sobre el discernimiento entre el verdadero Cristo y los falsos cristos, no importa cuánto puedan tratar los falsos cristos de hacerse pasar por Dios, no nos engañarán. En lo que se refiere a cómo discernir entre el verdadero Cristo y los falsos cristos, el Señor dice: ‘Entonces si alguno os dice: «Mirad, aquí está el Cristo», o «Allí está», no le creáis. Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán grandes señales y prodigios, para así engañar, de ser posible, aun a los escogidos’ (Mateo 24:23-24). Las palabras de Dios nos dicen claramente que los falsos cristos en los últimos días utilizarán, principalmente, señales y prodigios para engañar a las personas. Como los falsos cristos carecen de la verdad y su esencia es igual a la de los espíritus malignos y los demonios, solo pueden imitar la obra pasada de Dios y llevar a cabo algunas señales y prodigios sencillos o malinterpretar la Biblia para confundir a las personas con teorías esotéricas. Solo Cristo es la verdad, el camino y la vida y solo Él puede expresar la verdad, mostrarnos el camino y darnos vida. Todos aquellos que se hacen llamar Cristo, pero no pueden expresar la verdad, ciertamente son falsos cristos e impostores y este es el principio por medio del cual podemos distinguir a los falsos cristos”.

Después de escuchar la enseñanza del hermano, leí cuidadosamente este pasaje de las Escrituras una vez más y luego, de repente, todo se aclaró: “Sí, realmente en la Biblia dice que los falsos cristos realizarán grandes señales y prodigios para engañar a las personas. Así pues, ¿cómo es posible que esos pastores, que están bien versados en la Biblia, no hayan visto este principio a través del cual podemos distinguir a los falsos cristos?”.

El hermano Zhang envió un pasaje de las palabras de Dios Todopoderoso: “Si durante la época actual emerge una persona capaz de exhibir señales y maravillas, echar fuera demonios, sanar a los enfermos y llevar a cabo muchos milagros, y si esta persona declara ser Jesús que ha venido, sería la falsificación por parte de espíritus malos y su imitación de Jesús. ¡Recuerda esto! Dios no repite la misma obra. La etapa de la obra de Jesús ya ha sido completada, y Dios nunca más la acometerá. […] Si durante los últimos días, Dios siguiera exhibiendo señales y maravillas, echara fuera demonios y sanara a los enfermos —si hiciera exactamente lo mismo que Jesús—, Dios estaría repitiendo la misma obra, y la de Jesús no tendría significado ni valor. Así pues, Dios lleva a cabo una etapa de la obra en cada era. Una vez completada cada etapa de la obra, los espíritus malignos la imitan pronto, y después de que Satanás empiece a pisarle los talones a Dios, este cambia a un método diferente. Una vez que Dios ha completado una etapa de Su obra, los espíritus malignos la imitan. Debes tener claro esto” (‘Conocer la obra de Dios hoy’ en “La Palabra manifestada en carne”).

El hermano Zhang compartió una enseñanza: “A partir de las palabras de Dios Todopoderoso podemos ver que Dios es siempre nuevo y nunca viejo, y Él jamás ha realizado la misma obra dos veces. Cada vez que Dios lanza una nueva etapa de la obra, expresa nuevas palabras y da al hombre nuevas sendas de práctica. Por ejemplo, cuando el Señor Jesús vino, no repitió la obra de promulgar las leyes y mandamientos, sino que utilizó esa obra como una base para llevar a cabo la obra de redimir a toda la humanidad y dio a las personas de aquella época nuevas sendas de práctica. Por ejemplo, enseñó a las personas a confesarse y arrepentirse, a amar a sus enemigos, a aprender a perdonar, a amarse los unos a los otros, etcétera. Ahora, Dios Todopoderoso ha venido en los últimos días y no expresa el camino del arrepentimiento nuevamente; más bien, utiliza la obra de la redención como una base sobre la cual llevar a cabo la obra del juicio y la purificación del hombre por medio de la palabra. Durante esta etapa de la obra, Dios no realiza señales y prodigios, sino que expresa Sus palabras de una manera práctica con el fin de revelar nuestro carácter corrupto y juzgar nuestra maldad. Al mismo tiempo, Dios nos otorga todas las verdades que necesitamos para alcanzar la verdadera salvación y nos permite comprender la senda del cambio de carácter, a través de la cual podemos deshacernos de nuestro carácter corrupto y ser guiados por Dios a Su reino. Por otra parte, la mayoría de los falsos cristos, que están poseídos por espíritus malignos, son todos excepcionalmente arrogantes y absurdos. Son incapaces de iniciar nuevas eras, tampoco pueden finalizarlas y, mucho menos, expresar la verdad para mostrar a las personas la senda del cambio de carácter. Todo lo que pueden hacer es imitar la obra pasada del Señor Jesús y realizar algunas señales y prodigios sencillos para engañar a las personas. Sin embargo, en lo que se refiere a los grandes milagros que el Señor Jesús realizó —como resucitar a los muertos y alimentar a cinco mil personas con dos peces y cinco hogazas de pan— los falsos cristos, simplemente, son incapaces de imitar estas obras, pues solo Dios posee tal autoridad y poder y los falsos cristos jamás podrían lograr tales cosas”.

Solo a través de la enseñanza del hermano pude comprender que la obra de Dios es siempre nueva y nunca vieja y que los falsos cristos únicamente son capaces de imitar la obra pasada de Dios y realizar unas cuantas señales y prodigios sencillos. Sin embargo, son incapaces de llevar a cabo la obra de Dios y, siempre que comprendamos los principios que se encuentran detrás de la obra de Dios, no seremos engañados. En el pasado, siempre tuve miedo de ser engañada, así que no me había atrevido a escuchar ningún sermón del Relámpago Oriental, y, mucho menos, buscar y estudiar la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días. En lugar de ello, me enclaustré en la Iglesia, escuché los sermones que ahí se daban y alabé al Señor, pensando que ese era el camino más seguro y que me reuniría con el Señor en el futuro. Sin embargo, ahora, cuando pienso en ello, veo que haber sido tan pasiva y precavida y no haber buscado proactivamente las declaraciones del Señor en los últimos días, verdaderamente me había vuelto proclive a perderme la oportunidad de darle la bienvenida.
El hermano Zhang continuó con su enseñanza y dijo: “Dios es la verdad, el camino y la vida y, además de distinguir entre el verdadero Cristo y los falsos cristos a través de los principios de la obra de Dios, también podemos distinguirlos por la esencia de Cristo”. Llegado ese punto, el hermano Zhang envió un pasaje de las palabras de Dios: “El Dios que se hizo carne se llama Cristo, y así el Cristo que les puede dar a las personas la verdad se llama Dios. No hay nada excesivo en esto porque Él posee la esencia de Dios, y posee el carácter de Dios, y posee la sabiduría en Su obra, que el hombre no puede alcanzar. Los que así mismos se llaman Cristo, pero que no pueden hacer la obra de Dios, son fraudes. Cristo no es sólo la manifestación de Dios en la tierra, sino también es la carne particular asumida por Dios a medida que cumple y completa Su obra entre los hombres. Esta carne no es una que cualquier hombre pueda reemplazar, sino una que pueda adecuadamente llevar la obra de Dios en la tierra y expresar el carácter de Dios y representar bien a Dios y proveer al hombre con la vida. Tarde o temprano, aquellos que suplantan a Cristo caerán porque, aunque afirman ser Cristo, no poseen nada de la esencia de Cristo. Y así digo que la autenticidad de Cristo, el hombre no la puede definir, sino que Dios mismo la contesta y la decide” (‘Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”).

El hermano Zhang continuó con su enseñanza, diciendo: “A partir de las palabras de Dios podemos ver que Cristo es la encarnación del Espíritu de Dios: Éll posee una esencia divina, lleva a cabo la obra de Dios, expresa el carácter de Dios, puede expresar la verdad para suministrar y pastorear al hombre en cualquier momento y en cualquier lugar, y solo Cristo puede realizar la obra de salvar al hombre. Por ejemplo, el Señor Jesús fue Cristo y Su aparición y Su obra finalizaron la Era de la Ley y comenzaron la Era de la Gracia. El también habló para otorgar a la humanidad el camino del arrepentimiento, para permitirle conocer claramente la voluntad de Dios y Sus requisitos y para darle un camino a seguir cuando surgieran dificultades. A través de las palabras del Señor Jesús, el hombre entendió como orar al Señor, cómo llevarse bien los unos con los otros, como perdonarse los unos a los otros, etcétera. Además, el Señor Jesús expresó Su carácter de bondad y misericordia, sanó a los enfermos, echó fuera demonios y otorgó gracia infinita al hombre. Finalmente, fue crucificado para redimir a la humanidad, completando, así, la obra de redimir a toda la humanidad y salvándonos de las ataduras y los grilletes de la ley, y nos evitó el peligro de ser condenados y ejecutados por violarla. Estas son tan solo algunas de las cosas que hizo el Señor Jesús y nadie más podría haberlas hecho en Su lugar. A partir de la obra y las palabras del Señor Jesús, podemos ver que Él es la verdad, el camino y la vida. De manera similar, Dios, una vez más, se ha hecho carne en los últimos días y ha concluido la Era de la Gracia y ha comenzado la Era del Reino. Ha dicho millones de palabras, lleva a cabo la obra del juicio y la purificación y expresa el carácter justo de Dios que es majestuoso, iracundo e inofendible. Las palabras pronunciadas por Dios Todopoderoso no solo ponen al descubierto el misterio del plan de gestión de Dios en su totalidad y el fin y el destino final del hombre, sino que también exponen con perfecta claridad las verdades que precisamos para ser purificados y para alcanzar la verdadera salvación de acuerdo con nuestras necesidades. Por ejemplo, Él explica cómo Satanás corrompe al hombre, la verdad de la corrupción del hombre a manos de Satanás, cómo juzga y purifica Dios el carácter corrupto del hombre, la forma como este debe creer en Dios y obedecerle, a qué clase de persona ama Dios y a cuál detesta y elimina, cómo debemos buscar para ser perfeccionados por Dios, etcétera. A través de experimentar el juicio y castigo de las palabras de Dios, vemos claramente la esencia y el origen de nuestra corrupción por parte de Satanás y llegamos a comprender el carácter justo, santo e inofendible de Dios. Por tanto, no podemos más que postrarnos ante Dios en señal de verdadero remordimiento; nos volvemos cada vez más reverentes y obedientes hacia Él y, gradualmente, echamos fuera nuestro carácter corrupto satánico, nos liberamos de los lazos del pecado y alcanzamos la verdadera salvación de Dios. Las declaraciones y obra de Dios Todopoderoso nos traen la verdad, el camino y la vida: Dios Todopoderoso es Dios mismo y Él es Cristo hecho carne. Los falsos cristos no poseen la esencia de Dios y no pueden expresar la verdad y, mucho menos, llevar a cabo la obra de salvar a la humanidad. Solo pueden hacer pronunciamientos engañosos para engatusar y dañar a las personas. Cuando alguien los escucha, no solo no obtiene ningún tipo de suministro, sino que, además, su corazón se vuelve cada vez más oscuro, cae cada vez más hondo, no tiene un lugar adonde ir e, inevitablemente, termina devorado por Satanás. Por tanto, a partir de las declaraciones, la obra y el carácter que Dios expresa, podemos determinar si Él es el Cristo encarnado”.

Después de escuchar las palabras de Dios Todopoderoso y la enseñanza del hermano, comprendí perfectamente la verdad de cómo distinguir entre el verdadero Cristo y los falsos cristos. Solo Cristo es la verdad, el camino y la vida y sólo Él puede expresar la verdad y llevar a cabo la obra de Dios mismo. Todos los que se hacen llamar a si mismos Cristo, pero son incapaces de expresar la verdad y no pueden realizar la obra de salvar al hombre son falsos cristos. Finalmente había encontrado el camino y ya no era ciegamente precavida y pasiva por miedo a ser engañada por los falsos cristos. ¡Gracias a Dios!

Después de eso, el hermano Zhang me impartió enseñanza sobre otras verdades, como el misterio de la encarnación, la diferencia entre la obra de Dios y la obra del hombre, la verdadera historia de la Biblia y más. Cuanto más escuchaba, más satisfecha me sentía y todos los días esperaba con ansias asistir a las reuniones con los hermanos y hermanas. Cada vez que una reunión terminaba, mi madre y yo discutíamos la nueva luz que habíamos obtenido a través de la reunión y, poco a poco, llegué a tener cierta comprensión de la obra de Dios de los últimos días. Después de un tiempo de buscar e investigar, me convencí de que, ciertamente, Dios Todopoderoso era el Señor Jesús que había regresado. Luego comencé a difundir el Evangelio y a dar la noticia del regreso del Señor a más personas todavía que anhelaban la aparición de Dios.
Posteriormente, mi madre y yo fuimos a nuestra antigua iglesia para asistir al servicio de los viernes. Cuando finalizó la reunión, para nuestra sorpresa, el pastor comenzó a reproducir un video con acusaciones falsas contra la Iglesia de Dios Todopoderoso. Cuando vi los rumores fabricados y la calumnia que habían montado contra la Iglesia de Dios Todopoderoso, me enojé y pensé: “La Iglesia de Dios Todopoderoso no es nada de lo que dicen. Ellos no han tenido contacto con la Iglesia de Dios Todopoderoso y tampoco han estudiado la obra de Dios de los últimos días. ¿Cómo pueden juzgar la obra de Dios sin fundamentos y de una forma tan arbitraria?”.

Cuando terminó el video, el pastor, dos diáconos y dos miembros del consejo de la Iglesia nos pidieron a mi madre y a mí que nos quedáramos. El pastor nos preguntó: “¿Son ahora creyentes en Dios Todopoderoso?”. Contestamos: “Sí”.
En cuanto dijimos esto, uno de los diáconos se paró de repente y, señalando a mi madre, dijo ferozmente: “¿Así que ahora creen en Dios Todopoderoso? A partir de mañana, ya no tienen permitido enseñar en la escuela dominical. Mañana por la tarde iré a su casa y me llevaré el dinero de la Iglesia”

Mi madre dijo: “Puede llevárselo cuando quiera”.

El pastor preguntó airadamente: “Todo el mundo religioso se resiste a la Iglesia de Dios Todopoderoso y la condena. ¿Por qué ustedes habrían de persistir en tener contacto con ellos?”.

Mi madre contestó: “Pastor, ¿acaso el mundo religioso posee la verdad? ¿Acaso el Señor Jesús dijo alguna vez que solo si seguimos al mundo religioso podemos darle la bienvenida al Señor? Cuando el Señor Jesús apareció y llevó a cabo Su obra hace muchos años, los líderes judíos no solo se rehusaron a buscar o investigar Su obra, sino que también impidieron que los creyentes la aceptaran e, incluso, inventaron rumores acerca del Señor Jesús, frenéticamente se resistieron a Él, lo juzgaron y blasfemaron en su contra. Al final, ofendieron el carácter de Dios y, así, fueron maldecidos y castigados por Dios. Si nos guiamos por lo que usted dice —que cualquier camino al que se resista y condene el mundo religioso no es el camino verdadero— entonces, ¿no significaría eso que usted está negando incluso la obra del Señor Jesús? Usted se niega a buscar o investigar la obra de Dios de los últimos días porque el mundo religioso se resiste a la Iglesia de Dios Todopoderoso y la condena: ¿está esto alineado con las palabras del Señor? Como pastores y diáconos de la Iglesia, ¿por qué simplemente condenan y juzgan arbitrariamente la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días sin siquiera molestarse en estudiarla? A través de la lectura de muchas de las palabras de Dios Todopoderoso y al ver que estas son la verdad y la voz de Dios, estamos seguras de que Dios Todopoderoso es el Señor Jesús que ha regresado”. Para mi sorpresa, mostraron un gran desprecio y desdén por lo que mi madre había dicho y no lo aceptaron en absoluto.

Mi madre abrió una aplicación en su teléfono y les leyó las palabras de Dios Todopoderoso. Uno de los miembros del consejo de la Iglesia habló de una manera muy arrogante e, incluso, hizo algunos comentarios blasfemos sobre Dios Todopoderoso. Mi madre dijo con enojo: “Ustedes son increíblemente arrogantes. Estas palabras son la verdad; ¿acaso no pueden escucharla? ¿No pueden entender la voz de Dios cuando la escuchan? ¿Son ustedes realmente las ovejas de Dios?”.
Con una sonrisa fingida, nos miraron altaneramente. Luego, el pastor dijo con arrogancia: “Aquel al que esperamos es el Señor Jesús que tiene heridas de clavos en las manos y viene con apariencia de judío. Además del Señor Jesús, no aceptaremos nada, aun si lo que Dios Todopoderoso expresa es la verdad”. Al ver cuán tercos eran, mi madre y yo dejamos de intentar hablar con ellos. Yo vi que su conducta era exactamente la misma que la de los fariseos que se habían resistido al Señor Jesús; creían en Dios, pero no buscaban la verdad y tampoco se enfocaban en escuchar Su voz. En cambio, eran simplemente arrogantes y engreídos, se aferraban obstinadamente a sus propias nociones e imaginaciones y juzgaban arbitrariamente y se resistían a la obra de Dios: ciertamente, ellos parecían servir a Dios, pero, de hecho, se resistían a Él.
Luego, el pastor nos amenazó: “Les daremos un mes para que lo reconsideren. Si dentro de un mes persisten en su creencia en Dios Todopoderoso, las expulsaré de nuestra Iglesia”.

Dije con indignación: “No hay necesidad de esperar un mes. Expúlsenos ahora. Después de haber pasado todo este tiempo buscando e investigando la obra de Dios de los últimos días, ya tenemos la certeza de que Dios Todopoderoso es el Señor Jesús que ha regresado. Finalmente hemos escuchado la voz de Dios, así que, aun cuando usted no nos expulse, de cualquier forma, nosotras no regresaremos a las reuniones de esta Iglesia”.

El pastor bajó la voz y dijo furtivamente: “Eso no funcionará. Si las expulsamos ahora, ¿qué pensarán de nosotros los hermanos y hermanas? Dirán que las expulsamos simplemente por asistir a algunas reuniones en línea y daremos la apariencia de ser totalmente insensibles. Dentro de un mes, diremos a los hermanos y hermanas de nuestra Iglesia que hemos intentado por todos los medios aconsejarlas y les hemos dado tiempo más que suficiente para reconsiderarlo, pero que, al final, ustedes persistieron en creer en Dios Todopoderoso y decidieron dejar la Iglesia, y solo entonces las expulsamos”.

Cuando escuché al pastor decir esto, me sentí asqueada y no quise decirles ni una sola palabra más. Caminé hacia la salida y jalé a mi madre para que viniera conmigo. Justo cuando nos íbamos, el pastor nos lanzó una advertencia. “Es decisión suya si creen en Dios Todopoderoso o no, pero ya no les permitiré tener ningún tipo de contacto con los hermanos y hermanas de nuestra Iglesia”.

Cuando nos fuimos de la iglesia, ya pasaba de la una de la mañana. Cuando repasé en mi mente lo que acababa de ocurrir, simplemente no podía creer que el pastor —el predicador a quien siempre habíamos venerado por su moralidad y virtud— pudiera comportarse de esta manera. En ese momento, las palabras de Dios vinieron a mi mente: “Los que leen la Biblia en grandes iglesias la recitan cada día, pero ninguno entiende el propósito de la obra de Dios. Ninguno es capaz de conocer a Dios; además, ninguno es conforme al corazón de Dios. Son todos hombres inútiles, viles, que se ponen en alto para enseñar a Dios. Aunque blanden el nombre de Dios, se oponen voluntariamente a Él. Aunque se etiquetan como creyentes en Dios, son los que comen la carne y beben la sangre del hombre. Todos esos hombres son diablos que devoran el alma del hombre, demonios líderes que molestan deliberadamente a aquellos que tratan de entrar en el camino correcto y piedras de tropiezo que obstruyen la senda de los que buscan a Dios. Aunque son de ‘cuerpos robustos’, ¿cómo van a saber sus seguidores que son anticristos que llevan al hombre a oponerse a Dios? ¿Cómo van a saber que son diablos vivientes que buscan especialmente almas para devorar?” (‘Todos los que no conocen a Dios son los que se oponen a Él’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Siempre había pensado que los pastores y ancianos eran siervos del Señor y que debían tener la mejor comprensión de la Biblia y estar más alineados con la voluntad de Dios. Siempre había pensado que, cuando el Señor regresara, ellos, definitivamente, podrían darle la bienvenida. Nunca me hubiera imaginado que cuando el pastor escuchara la noticia del regreso del Señor, él no solo no lo buscaría o investigaría, sino que, además, se comportaría con semejante arrogancia y santurronería y se aferraría obstinadamente a sus nociones e imaginaciones y juzgaría y condenaría tanto a Dios como a Su obra de los últimos días. Él carecía, por completo, de un corazón temeroso de Dios; tanto así, que, bajo el disfraz de “proteger al rebaño”, obstruía e impedía a los creyentes estudiar la obra de Dios de los últimos días solo en aras de mantener su propio estatus y sustento. En cuanto a los creyentes que aceptaban la obra de Dios de los últimos días, los pastores y ancianos recurrían a intimidarlos con amenazas de expulsión de la Iglesia e, incluso, hacían que los demás hermanos y hermanas de su Iglesia los rechazaran de modo que no pudieran predicar el evangelio a sus hermanos y hermanas. ¡Qué siniestros y maliciosos eran! Para poder mantener su cargo y su sustento, los fariseos de la época de Jesús se resistieron salvajemente al Señor y lo condenaron y crucificaron. Los pastores y ancianos de la actualidad tienen exactamente la misma esencia que los fariseos: son anticristos que han sido expuestos por la obra de Dios de los últimos días y son los demonios que devoran el alma del hombre. En aquel momento, finalmente comprendí a plenitud que cuando alguien cree en Dios sin conocerlo a Él y Su obra, no importa cuánto parezca sufrir o esforzarse, siempre se resistirá a Dios y ofenderá Su carácter al basarse en su carácter satánico arrogante y engreído.

En aquel momento, no pude sino expresar agradecimiento y alabanzas a Dios en mi corazón. Cuando pienso en el pasado, veo que fui engañada por la apariencia mojigata de los pastores y ancianos y siempre los había idolatrado, seguido y obedecido. En lo que se refiere al asunto de darle la bienvenida al Señor, incluso había estado de acuerdo con ellos y me había resistido a Dios. Que Dios los expusiera por lo que eran me permitió ver, al fin, la esencia demoniaca de los pastores y ancianos, que odiaban la verdad y a Dios, y fue entonces que pude atravesar el laberinto que habían construido para mí y acoger el regreso del Señor. Doy gracias a Dios sinceramente por salvarme ¡y también sinceramente deseo buscar la verdad en la senda de la fe en Dios de modo que pueda retribuir Su amor!

Comentario! Hoy en día, los desastres ocurren con frecuencia, y las profecías del regreso del Señor se han cumplido básicamente. Pues ¿cómo recibir al Señor antes del gran desastre? No dude en contactarnos para explorar y encontrar caminos con nosotros.
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