Evangelio del día - Jesús resucita a Lázaro

el Señor Jesús llamó a Lázaro para que resucitara

Versículo de la Biblia sobre evangelio de hoy

“Dicho esto, gritó con voz muy alta y sonora: Lázaro, sal afuera. Y al instante el que había muerto salió fuera, ligado de pies y manos con fajas y tapado el rostro con un sudario. Les dijo Jesús: Desatadle, y dejadle ir” (Juan 11:43-44).

Reflexion del evangelio de hoy

Cuando el Señor Jesús trajo a Lázaro de los muertos, Su objetivo era brindar una prueba para que los humanos y Satanás vieran, para que supieran que el todo de la humanidad, su vida y su muerte vienen determinados por Dios, y que, aunque se había hecho carne, como siempre, seguía dominando el mundo físico visible así como el espiritual invisible. Hizo esto para demostrarles a los hombres y a Satanás que el todo de la humanidad no se encuentra bajo el mando de este. Fue una revelación y una demostración de la autoridad de Dios, y también una forma de enviar un mensaje a todas las cosas de que la vida y la muerte de la humanidad están en Sus manos. El Señor Jesús resucitó a Lázaro; este tipo de enfoque fue una de las maneras en las que el Creador enseñaba e instruía al hombre. Fue una acción concreta en la que usó Su capacidad y autoridad para instruir a la humanidad, y proveer para los humanos. Fue una forma sin palabras de permitir que los hombres viesen la verdad del Creador comandando todas las cosas. Fue una forma de decir a la humanidad por medio de acciones prácticas que no hay salvación si no es por medio de Él. Este tipo de medios silenciosos para dar instrucciones a la humanidad dura para siempre, es indeleble y produjo en los corazones humanos un impacto y un esclarecimiento que nunca pueden desvanecerse. La resurrección de Lázaro glorificó a Dios: esto tiene un profundo impacto en cada uno de los seguidores de Dios. Fija firmemente en cada persona, que entiende profundamente este acontecimiento, el entendimiento, la visión de que sólo Dios puede dominar la vida y la muerte de la humanidad. Aunque Él tenga este tipo de autoridad, y aunque enviara un mensaje acerca de Su soberanía sobre la vida y la muerte del hombre por medio de la resurrección de Lázaro, no fue Su obra principal. Dios nunca hace nada sin sentido. Cada cosa tiene un gran valor; todo es un tesoro clásico. Bajo ningún concepto convertiría el regreso de una persona de su tumba en el objetivo o el elemento principal o único de Su obra. Dios no hace nada que no tenga relevancia. La resurrección de Lázaro es suficiente para demostrar Su autoridad, para probar la identidad del Señor Jesús. Esta es la razón por la que no repitió este tipo de milagro. Dios hace las cosas de acuerdo a Sus propios principios. En el lenguaje humano sería que Dios es consciente del trabajo serio. Esto es, cuando Él hace algo, no se desvía del propósito de Su obra. Sabe qué quiere llevar a cabo en esta etapa, qué quiere conseguir, y obrará de forma estricta según Su plan. Si una persona corrupta tuviera ese tipo de capacidad, estaría simplemente pensando en formas de revelarla con el fin de que los demás sepan lo formidable que es, se inclinen ante él, para poder controlarlos y devorarlos. Esta es la maldad que viene de Satanás y se llama corrupción. Dios no tiene ese carácter ni esa esencia. Su propósito al hacer las cosas no es exhibirse, sino proveer a la humanidad más revelación y dirección, por lo que las personas ven muy pocos ejemplos de este tipo de cosa en la Biblia. Esto no significa que las capacidades del Señor Jesús estuvieran limitadas, o que no pudiera hacer ese tipo de cosa. Simplemente, Dios no quería hacerlo; que el Señor Jesús resucitara a Lázaro tenía un sentido muy práctico; asimismo, la obra principal de Dios al encarnarse no consistía en realizar milagros ni en traer a los muertos de regreso a la vida, sino la obra de redención para la humanidad. Así, gran parte de la obra completada por el Señor Jesús fue enseñar a las personas, proveer para ellas, y ayudarlas; cosas como resucitar a Lázaro fueron simplemente pequeñas porciones del ministerio que Él llevó a cabo. Aún más, se puede decir que “exhibirse” no es parte de la esencia de Dios, por lo que no mostrar más milagros no era contenerse intencionalmente ni tampoco obedecía a limitaciones del entorno, y con toda certeza no era falta de habilidad.


Tal vez te guste:

Comentario! ¿Quiere encontrarse con el Señor y ser arrebatado al reino de los cielos? ¿Está confundido por los problemas que encuentras en la vida de fe? Le invitamos a contactarnos mediante los siguientes métodos, y estaremos disponibles para resolver sus dudas.
Messenger
Whatsapp

Por favor, lee y acepta a continuación nuestra política de privacidad para comenzar a chatear con nosotros.

¿Has leído y aceptas nuestra política de privacidad?